Noticias

Últimas noticias
Mostrando entradas con la etiqueta CdF Perfiles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CdF Perfiles. Mostrar todas las entradas

Messi vs “Los Refutadores de Leyendas” II

Written By Agustín Luchtenberg on 9 de junio de 2012 | 21:09

Promediando el mes de marzo, y tras los cinco goles de Lionel Messi al Arsenal por la Champions League, me atreví a confrontar al actual mejor jugador de fútbol del mundo con ese grupo de ficción creado por el Negro Dolina en “Las Crónicas del Ángel Gris”, “Los Refutadores de Leyendas”, incrédulos, negadores, necios personajes abocados pura y exclusivamente a, como su nombre lo indica, refutar las historias que ocurrían en el Barrio de Flores. La soberbia actuación del rosarino en Argentina – Ecuador, por las Eliminatorias, y sus hat-trick ante Brasil en EE.UU. obligan a este periodista a rescribir estas líneas casi obligado a desterrar el único karma de Messi: la Selección.


Balón de oro en un Mundial juvenil, premio al mejor jugador joven del mundo, jugador del año de la UEFA, goleador de La Liga, goleador de múltiples competencias, miembro del “Once ideal” de la FIFA y más de un medio deportivo, deportista del año, ciudadano ilustre de Rosario, Olimpia de Oro, tres veces Balón de Oro de la FIFA y miles de distinciones más.

 
253 goles en Barcelona (169 por Liga, 28 en Copas Nacionales y 56 en Copas Internacionales) y 26 goles en la Selección Argentina. En total, 279 goles en 407 partidos jugados entre su club y la Albiceleste y un promedio de 0,68 goles por partido jugado. Máximo goleador en la historia del Barcelona y cuarto goleador histórico de la Selección.

El 2012 es un año de muchos records para la Pulga. Según Wikipedia se consagró máximo goleador del Barça en partidos oficiales de Liga, mayor cantidad de goles en un partido de Champions League, record europeo y mundial de mayor cantidad de goles en una sola temporada, máximo goleador del Trofeo Pichichi, máximo goleador de la Champions League en una sola temporada y mayor cantidad de veces consecutiva goleador de la Champions League. En fin, un año repleto de goles para Lionel Messi.

Sin embargo, su cuenta pendiente era demostrar todo eso que lograba partido tras partido con la camiseta blaugrana, en la Selección Nacional. Bajo el mando de Alejandro Sabella, la Pulga parece estar en su mejor momento albiceleste. Líder futbolístico de un equipo que busca resurgir, rodeado de mitad de cancha para arriba de otros fuera de serie como Ángel Di María, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín, consiguió comenzar a “jugar como el Barcelona” y, de a poco, ir obligando a todos esos “Refutadores de Leyendas” que osaron a discutirlo a hacer fila para rendirse ante su fútbol. Perdón, ante su FÚTBOL, en mayúsculas.

El partido del 2 de junio por Eliminatorias ante Ecuador, en cancha de River, mostró un Lionel Messi iluminado, encendido, “cómo en el Barcelona”. Un gol, un par de asistencias y una actuación rutilante coronó su, hasta entonces, mejor noche en la Selección.

Párrafo aparte para su festejo con dedicación incluida a su novia Antonella Rocuzzo, con la pelota bajo su camiseta, confirmando para todo el mundo el embarazo y la dulce espera de su primogénito. Imaginar lo que, dios mediante, en un futuro podría llegar a ser Benjamín Agüero, hijo del Kun, y un posible varón de Messi, hace babosear a más de uno.

Pero como Messi no conoce de limitaciones el único techo divisable del astro argentino parece no existir, volvió a estar en boca de todos, de argentinos y de extranjeros, este sábado 9 de junio, siete días después del partido ante Ecuador, cuando fue la figura del clásico ante Brasil en un amistoso en EE.UU. y marcó nada más y nada menos que 3 de los 4 goles del equipo de Sabella.

El segundo, hizo recordar el de Caniggia también a Brasil en Italia ’90 tras pase de Maradona, y el tercero, obra maestra con el sello personal de la Pulga inició en una apilada en velocidad ultrarrápida y una definición de zurda al ángulo como solo él lo puede hacer.

Su propio compañero Sergio Agüero, minutos después y a través de Twitter, preguntó: ¿Alguien tiene dudas de quién es el número uno del mundo? Las imágenes que ya recorren las redes sociales del propio Agüero, Mascherano, Gago y algunos otros jugadores posando para una foto con el ídolo que disfrutan como compañero casi que contesta la pregunta. No quedan dudas, muestras sobran.

Brasil 2014 aparece como la ocasión más que oportuna para que se redima, si es que todavía hace falta, y levante la Copa del Mundo. Mientras tanto, Mientras tanto, que los de afuera sigan siendo de palo y que con la pelota en los pies, como mejor sabe hacerlo, Lionel Messi se encargue de demostrar lo que sabe hacer. Y que los “Júdas del fútbol” sigan negando. Ellos se lo pierden.

Teo Gutiérrez: entre goles y polémicas, entre aplausos e insultos

Written By Agustín Luchtenberg on 14 de abril de 2012 | 22:51

El colombiano que, por ahora, juega en Racing Club de Avellaneda está en el ojo del huracán. Sus flojas actuaciones en el último tiempo, sus infantiles expulsiones, sus polémicas declaraciones y actitudes, lo convierten en un combo explosivo. Alguna vez Ramón Díaz dijo “va a terminar mal” y pareciera que el tiempo le dio la razón. De los errores se aprende, dice el refrán, pero Teófilo Gutiérrez parece nunca terminar de aprender.

Los primeros años

Barranquilla lo vio nacer el 17 de mayo de 1985. Más precisamente, Teófilo Antonio Gutiérrez Roncancio nació en el barrio de “La Chinita”, uno de los tantos suburbios de esa ciudad, del departamento colombiano de Atlántico, a escasos kilómetros del Mar Caribe.
Fue el sexto hijo de los siete que tuvo el matrimonio Gutiérrez. Teo es el mayor de los cuatro varones. Sus tres hermanos, según contó en una entrevista con la Revista El Gráfico, juegan en las inferiores del Junior. Su padre, Teófilo, había sido arquero en las divisiones menores del Junior, casi que por obligación barrial. Su madre, Cristina, una ferviente evangélica se encargó de la crianza de los niños.
A los 16 años, en una noche de boliche, conoció a Yeimy. Junto a ella tuvo dos hijos: Yeilou Andrea, de seis años, y Cristiano Manuel, de tres, y es la mujer de su vida.
Su infancia y adolescencia transcurrió entre las canchitas de fútbol de “La Chinita”, la esquina de La Raya y las peleas, con balaceras incluídas, entre las dos pandillas del barrio: los Malembes y los Patrullas.
“El fútbol me sacó de una guerra, de todos los problemas de violencia. Siempre tuve la mentalidad de llegar a ser alguien en la vida. El talento siempre lo tuve y mis padres fueron los que me inculcaron el fútbol”, definiría años después a su crianza en la peligrosa Colombia de esos tiempos.

De Colombia a Turquía, a fuerza de goles
Sus primeros pasos en el fútbol, descontando los partidos por la gaseosa o por algunos billetes en la villa, los dio en el club del barrio: Independiente Framy. Luego, a los quince años, pasó al Junior y, cinco años después, al Barranquilla Fútbol Club.  Años después, más precisamente en 2007 y tras haber debutado en Primera División en 2006, volvería al Junior para disputar 79 partidos oficales y marcar 46 goles.
En 2009, y tras marcar 30 goles, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) lo ubicó cuarto en la lista de los máximos goleadores de ese año.
En los primeros días del 2010 se mudó a Turquía para jugar en el Trabzonspor. En el equipo de las costas del Mar Negro ganó sus, hasta aquí, únicos dos títulos: la Copa de Turquía y la Superliga, ambos en 2010.  En la final de la Copa, ante el Bursaspor, marcó un hat-trick que permitió alzarse con el título y coronarlo como el MVP del torneo. Marcar tres goles en un partido era algo frecuente para Teo. Anteriormente, todavía en Colombia y vistiendo la camiseta del Junior, se había ganado el apodo de Triófilo por ser el primer colombiano en la historia en lograr cuatro hat-tricks en un mismo año.
Su etapa en Racing

Un total de 23 partidos y 8 goles en su estadía en Turquía lo catapultaron de nuevo al continente americano aunque, esta vez, para vestir la camiseta de Racing Club de Avellaneda, bajo la conducción técnica, en ese entonces, de Miguel Ángel Russo.
Hasta este momento, en Racing disputó el Torneo Clausura 2011, el Apertura del mismo año, y el actual Clausura 2012.
En su primer torneo marcó 11 goles en 16 partidos disputados y se consagró máximo goleador del certamen junto a Javier Cámpora. En el siguiente, sin embargo, consiguió marcar solo 6 tantos en 15 partidos 
y coronó un torneo para el olvido, rodeado de expulsiones, agresiones e incidentes.

Las polémicas

Pareciera que, a pesar de ser un gran goleador y un definidor exquisito, el cafetero tiene una peligrosa facilidad para meterse en problemas.
  • 2010: En un choque entre el Trabzonspor y el Besiktas, por la liga turca, le pegó una trompada en pleno partido al defensor Ibrahim Toraman, hecho que derivó en un gran tumulto entre los jugadores de ambos equipos, partido suspendido por algunos minutos y posterior expulsión. El video de dicho momento lo pueden ver aquí.
  • 30 de marzo de 2011: Casi que imitando a una velada de catch del mítico Luna Park, y en pleno entrenamiento de Racing, le entró de mala manera al entonces arquero suplente del equipo Mauro Dobler. El uno, sin dejarse amedrentar, reaccionó de mala manera y lo que podía haber sido una simple discusión entre compañeros por una acción de juego, terminó en una pelea a puños limpios que no pasó a más por la rápida intervención de sus compañeros.
  •   21 de noviembre de 2011: Tras una semana en la parecía que se negaba a regresar al país tras haber sido citado a su Selección para disputar una serie de compromisos por las Eliminatorias, choque ante Argentina donde no jugó ni un minuto incluído y con tan solo un entrenamiento encima, el DT Diego Simeone lo puso de titular en el choque ante Boca, en La Bombonera. Ya estaba amonestado y, sin embargo, en el minuto 30 decidió protestarle de manera vehemente al árbitro Néstor Pitana uno de sus fallos. El colegiado no le cobró una supuesta falta y el colombiano no se la aguantó. Se levantó casi catapultado del suelo, pecheó a Pitana, lo escupió y, de yapa, se retiró con custodia policial del terreno de juego no antes de hacerle varios gestos descalificadores a los hinchas Xeneizes.
  • 28 de enero de 2012: Racing le ganó 1 a 0 a Independiente, en uno de los habituales clásicos de verano en Mar del Plata. Pero esto no es el hecho a destacar sino que, una vez más, Teo se salió con la suya. Tras el gol de Gabriel Hauche, el colombiano tomó la pelota y se la arrojó con violencia al defensor del Rojo Gabriel Milito. El exBarcelona cayó en la trampa del colombiano, le devolvió la pelota con un pelotazo que advirtió el árbitro Sergio Pezzotta y se ganó la tarjeta roja. Minutos después, trabó de manera desleal con el jugador Julián Velázquez, quien se tomó revancha con un codazo que, por suerte para Teo, no le impactó de lleno.
  • 26 de febrero de 2012: Banfield y Racing se enfrentaban por la 2ª fecha del Clausura. Cristian Lucchetti, arquero del Taladro, se disponía a realizar un saque de arco con el partido 1 a 1 cuando Teo, pasado de revoluciones, intentó sacarle la pelota de las manos. Néstor Pitana le mostró la segunda tarjeta amarilla y Teo se ganó una infantil expulsión.
  • 14 de abril de 2012: Racing perdía el clásico de Avellaneda ante Independiente por 2 a 1 (el mismo había hecho el gol del  triunfo parcial por 1 a 0 para la Academia) cuando Teo le protestó un fallo al árbitro Sergio Pezzotta – pareciera que Pitana y Pezzotta son sus verdugos. El hombre de negro pareció entender “cagón” pero, según mostró la televisación, lo que salió de la boca del colombiano fue “carón”, que en su tierra significa “descarado”. Lo cierto es que, para sumarle una mancha más al tigre, Gutiérrez fue expulsado. Pero esto no es todo lo que pasó. En el vestuario, el arquero y capitán del equipo Sebastián Saja le recriminó por su tonta expulsión y, al parecer, llegaron a golpes de puñó. El único que reaccionó en su defensa fue su compatriota Giovani Moreno pero, para intentar disuadir a Saja, Teo sacó de su bolso un arma que minutos después la policía comprobaría que era de juguete.La historia terminó con todos los jugadores de Racing yéndose en el habitual micro y con Gutiérrez saliendo unos minutos después y en taxi. Al parecer, sus propios compañeros parecen haberle prohibido el viaje con ellos.


 ¿Es el fin de Teófilo Gutiérrez en Racing? ¿Hasta cuando le perdonarán los técnicos, dirigentes y compañeros sus continuos actos de indisciplina? En las últimas horas, lo que tan solo era un rumor comenzó a tomar fuerza. La dirigencia del club de Avellaneda estaría pensando en terminar el vínculo con el jugador.

Mientras en Europa Mario Balotelli y sus locuras ocupan las primeras planas de los deportivos, aquí, en Argentina, gran cantidad de minutos al aire y muchas páginas en los diarios serán destinadas a la novela de Teófilo Gutiérrez.

Juan Sebastián Verón: La historia de un guerrero

Written By Agustín Luchtenberg on 9 de marzo de 2012 | 20:05

El día de hoy, Juan Sebastián Verón cumple 37 años, mientras disputa sus últimos partidos como profesional. Pero más allá del jugador hay un hombre, un padre, un esposo, un hijo, un amigo, una verdadera leyenda viviente: Aquí su historia y un merecido homenaje.


Por Sebastián Decker-Ulloa en VAVEL Latinoamérica

En la historia del fútbol ha habido hombres que han llevado la camiseta de determinado club, prácticamente pegada al pecho, como la propia piel, como si fuera una sola cosa; han hecho historia, han trascendido, han ganado títulos y por supuesto, el corazón de la hinchada.
Pero de todos ellos, hay uno que no siempre necesitó estar físicamente con la camiseta puesta o inscrito en los registros del club, para que la gente lo sintiera parte del mismo, y parte grande, parte importante, presencia sin fin en el equipo: Juan Sebastián La Brujita Verón.
La Brujita: El hombre
Nació hace ya 37 años, en la ciudad de La Plata, Argentina; y desde su nacimiento, ya estaba ligado al fútbol, no solo porque su padre Juan Ramón Verón fuera en ese momento jugador activo de Estudiantes, sino además porque ese 9 de marzo de 1975, su padre sería participe del clásico ante Gimnasia y su padre se encontraba concentrado bajo el mando de Carlos Salvador Bilardo junto al resto del equipo.
La Bruja, se enteró del nacimiento de su hijo la mañana de ese día, pues Seba había nacido en la madrugada, mientras él dormía en la concentración de City Bell. Por decisión de Bilardo, no se lo despertó en la madrugada, decisión que él respetó enteramente.
Tenía apenas 5 años cuando llegó a su primer entrenamiento a las canchitas de Forever, de la mano de doña Cecilia, su madre; con gran energía y amor por el juguete predilecto, la pelota, compartió formativas con los gemelos Barros Schelotto, con Gastón Sessa y un arquerito con el que años después compartiría un mundial, cuando este ya no fuera portero: Martín Palermo.
Vivió buena parte de su infancia en el club de City Bell, era el mimado de los jugadores, la mascota del equipo y sí, su utilero por excelencia en esos tempraneros años, pues siempre iba con el histórico utilero del club, Callero, a lustrar con ganas y dedicación los botines de los jugadores, le encantaba hacerlo.
Conoció a Florencia, el amor de su vida, en 1990, como toda pareja, tuvieron problemas, idas y venidas; pero el asunto nunca fue fácil ni mucho menos normal, la fama fue siempre un problema más que para Verón, para su relación. A pesar de todo esto, superaron siempre los problemas e incluso escándalos creados por prensa de farándula y se casaron, eso sí, 10 años después de vivir juntos en Europa, pues cuando Florencia tenía apenas 19 años, se fue a vivir a Italia con Juan Sebastián. Hoy, Seba y Florencia tienen dos hijos: Iara y Deian. 

Verón: El genio

Carácter, solvencia, control de balón, inteligencia en cada movimiento, velocidad, freno, control, disparo único; todo esto acompañado de una garra y mística dignas de un guerrero. Todo un genio del fútbol, desde la primera vez que tocó una pelota, hasta la actualidad.
Creció, y llegó un día en el que se puso la camiseta de Estudiantes, primero en inferiores, donde fue dirigido por su padre sin ninguna predilección o preferencia, era uno más en cada concentración y siempre lo entendió así, a tal punto de que en inferiores jamás usó la histórica número 11 de su padre. Recién jugando en el Nacional B con Estudiantes, Miguel Ángel Russo le dio la 11.
Debutó en primera ante el equipo dirigido por quien años después lo dirigiría en un mundial, Diego Armando Maradona. Ante Mandiyú, Enzo Trossero lo llevó al banco y en el minuto 18 del segundo tiempo ingresó y fue parte del gol con el que el Pincha venció esa tarde.
Sufrió el descenso al Nacional B como un hincha más. Y como prócer superó la categoría y llevó de la mano al Pincha una vez más a Primera.Meses después recalaría en Boca Juniors, donde en el primer enfrentamiento que tuvo con su corazón, sí, con Estudiantes, le marcaría de tiro libre. Claro está, no lo gritó, el corazón pudo más. Su paso por Boca fue fugaz, en la Bombonera compartió vestuario con genios de la talla de Maradona y el Killy González.
Pasó a la Sampdoria en junio de 1996 por 7 milllones de dólares y ahí se comenzó a gestar la historia internacional de Verón, que como él mismo lo ha reconocido, no tuvo el mejor de los inicios. Le fue complicado adaptarse a la nueva vida que llevaría en Europa, al vestuario y al juego mismo del otro hemisferio. Fue ahí cuando Sven Goran Eriksson le dio su entera confianza, y fue piedra angular del éxito de Verón en Europa.
Estuvo dos temporadas en la Sampdoria, luego pasó al Parma donde se encontraría con su amigo Hernán Crespo y ganarían juntos la Copa Italia y la Copa UEFA. Fichó por la Lazio por nada menos que 30 millones de dólares y festejó un scudetto, una Copa Italia y una Supercopa italiana vistiendo la celeste.
Fue en su momento el fichaje más caro de la historia del Manchester United, que pagó 40 millones de dólares por hacerse con sus servicios, por encima de las ofertas de equipos como el Real Madrid y el Barcelona.
Se adaptó fenomenalmente al estilo del fútbol inglés y fue el primer argentino que salió campeón de la Premier League, en el año 2001, siendo además la primera vez que no usaría su clásico número 11 en la espalda, usó el 4.
El Chelsea pagó 24 millones de dólares por su pase, pero no tuvo demasiada suerte con los blues, a pesar de que Claudio Ranieri, quien lo definiría como “el mejor mediocampista del mundo” le tuvo mucha confianza, las lesiones no lo dejaron en paz.
Luego, fichó pror el Inter, pero ya tenía la mente en otro lugar: Estudiantes. En el Inter coincidió con una gran cantidad de argentinos: Javier Zanetti, Walter Samuel, Nicolás Burdisso, Esteban Cambiasso, Santiago Solari, Julio Cruz… Y con su gran amigo, el Killy González. Duró dos temporadas en el Inter y ganó el scudetto 2005-2006, la Copa Italia y la Supercopa italiana.
Una década estuvo en Europa, llegó como un pibe y salió como una estrella del fútbol mundial, pero salió por decisión propia y porque su corazón estaba de donde nunca salió, el club de sus amores.
Pero su cariño eterno por el Pincha no sol era una cuestión íntima de la cancha, pues fue y es parte importante de la estructura administrativa del club. Aún antes de volver, ya había aportado con su propio dinero a las mejoras del Country de City Bell y a las divisiones formativas del club.
Boca y River lo quisieron tentar luego de su salida del Inter, pero él sabía donde quería estar y volvió a La Plata, donde se enfundó la rojiblanco.
El club que lo vio salir como un prospecto de crack, lo tenía de vuelta como lo que era: Un genio del fútbol; sólo 6 meses bastaron para que la Brujita hiciera su magia y llevara al conjunto Pincharrata al campeonato del Apertura 2006.
Llevó además a Estudiantes a la final de la Copa Sudamericana, final que perderían ante el Inter de Porto Alegre. Pero lo mejor vendría meses después.
Como si la historia le tuviera una cita, Verón fue parte del tetracampeonato de Estudiantes, tras 38 años de sequía, justamente 38 años después de que su padre consiguiera el mismo título con el mismo club, el club de sus amores.
De ahí en más, Verón se ha convertido en una verdadera leyenda de Estudiantes y genera gran expectación en los hinchas del Pincha, quienes ven en él a su referente.

Sigue siendo su capitán, sigue siendo la voz de mando, sigue siendo el gran caudillo del equipo y hoy por hoy, jugando sus últimos partidos como profesional, el cariño sigue siendo inmenso por parte de la afición.
Sus cualidades innegables, no por nada jugó 3 mundiales con su selección y en el que no estuvo fue tremendamente necesitado. Resistido por unos y aclamado por otros, pero siempre con esa calidad que lo distingue.
Un fijo en la selección por muchos años, el reloj de ese medio campo por el que tantos pasaron, pero pocos como él. Francia 98, Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010, fueron los escenarios más grandes; por todos pasó Verón, con suertes distintas en varios casos, pero siempre con esa calidad y esa garra que nadie le puede refutar. Y que los que lo pretenden hacer, jamás salen airosos.

Un genio, un guerrero, uno de esos que nacen una sola vez y que cuando se van la hinchada los extraña por siempre. Ese es Verón. Feliz cumpleaños líder de lideres, el fútbol está eternamente agradecido contigo.

Messi vs los “Refutadores de Leyendas”

Written By Agustín Luchtenberg on 7 de marzo de 2012 | 22:51

Cuando uno piensa que nada más es posible, que ninguna acción puede superar a la antes hecha y que ya vio todo lo que una persona puede demostrar, aparece un rosarino de 24 años con una pelota en el pie y echa por tierra todos esos pensamientos.


Balón de oro en un Mundial juvenil, premio al mejor jugador joven del mundo, jugador del año de la UEFA, goleador de La Liga, goleador de múltiples competencias, miembro del “Once ideal” de la FIFA y más de un medio deportivo, deportista del año, ciudadano ilustre de Rosario, Olimpia de Oro, tres veces Balón de Oro de la FIFA y miles de distinciones más.

228 goles en Barcelona. Segundo, por ahora, máximo goleador en la historia del club Catalán. 22 goles en la Selección Argentina. Quinto, también por el momento, máximo goleador de la Albiceleste. 149 goles en la liga de España, 49 en Champions League, 17 en Copa del Rey, 8 en Supercopa de España, 4 en el Mundial de Clubes y uno en la Supercopa de Europa. Además, 2 goles con la Selección Sub-23 y 11 con la Sub-20.

Cinco ligas españolas, cinco Supercopas de España, una Copa del Rey, tres Champions League, dos Supercopas de Europa, dos Mundiales de Clubes, una Copa Mundial juvenil y un Oro en los Juegos Olímpicos.

Distinciones, goles y títulos, sobran. Negadores y eternos “contras”, también abundan. Y a montones. Lionel Andrés Messi, para dar una estadística final y cerrar, al menos en el marco de estas líneas, la cantidad de números que pueden ser abrumadores, marcó 274 goles en 429 partidos oficiales y cuenta con un promedio de gol de 0,64 goles/partidos jugados.


Goles de zurda, de derecha, de cabeza, por arriba del arquero, gambeteándolo, dejando a medio equipo rival en el camino, de tiro libre, al medio del arco, a los costados, al ángulo, a la “ratonera”, de taco, de caño, de volea y hasta con la mano. El Negro Alejandro Dolina, en su maravillosas “Crónicas del Ángel Gris”, creó a “Los Refutadores de Leyendas: incrédulos, negadores, necios personajes abocados pura y exclusivamente a, como su nombre lo indica, refutar las historias que ocurrían en el Barrio de Flores. 

Messi logró lo impensado, una vez más. Extendió la “jurisdicción” de los Refutadores de Leyendas no solo al antes mencionado barrio Porteño sino a todo el mundo. Desde La Quiaca a Ushuaia, de Rosario a Cataluña y desde la Isla Attu, en Alaska, hasta la Isla Caroline, en Kiribati – los lugares más al este y al oeste, respectivamente, del planeta.

Toda buena nueva de la Pulga es contratacada intempestivamente con un planteo ilógico, casi rozando lo vulgar. Si gambeteó al arquero después de haberle quebrado la cintura a más de un rival, los jugadores rivales no le ofrecen la resistencia necesaria. Si mete un gol, no contribuye a nada más que aumentar la goleada.

Desde hace ya varios años, y su promedio de gol a lo largo de sus casi ocho años de carrera lo demuestra, dejó de ser asistidor para convertirse en goleador. Dejó de meter el último gol de un marcador abultado, para hacer el primero de un partido cerrado. Dejó de ser el argentino Messi, para ser el mejor del mundo. Mal que le pese al carilindo delantero del Real Madrid, que también es muy buen jugador, o a O’Rei desde su merecido tercer lugar del podio, Lío, después de Maradona, es de lo mejor que dio el fútbol. Hubo grandísimos jugadores, por supuesto, pero que no vale la pena mencionar por no comer el delito de olvidarse alguno o simplemente porque no alcanzan a tener la magnitud de jugadores que son ovacionados en cualquier rincón del planeta, dejando de lado su nacionalidad o camiseta que visten.

Un solo karma tiene Messi. Una sola deuda pendiente y casi su tendón de Aquiles: triunfar con la Selección Argentina. Participó de dos Mundiales, muy diferentes entre sí por cierto. A Alemania 2006 llegó como la futura nueva maravilla del mundo y vio, descalzo y sentado en el piso del banco de suplentes, como los locales eliminaban al equipo de Pekerman por penales. A Sudáfrica 2010, con el ingrediente extra de Diego Maradona al frente del equipo, arribó como titular indiscutido. No rindió como se esperaba, Argentina se fue eliminada nuevamente por Alemania con un 4 a 0 de por medio y, en esa maldita manía argentina de buscar un culpable en todas las situaciones adversas, se pidió la cabeza de Messi.

Sumado a todo esto el fracaso en la Copa América, las frases, tan fáciles y tan “del diario del lunes, como “No siente la camiseta” o “Es español, que se quede en Barcelona” inundan foros, conversaciones de café y muchos otros lugares.

Tal vez sea Brasil 2014 la ocasión más que oportuna para que, de una vez por todas, y, a gusto del autor, en algo que no puede condicionar el pasado, presente y más que probable futuro de un fuera de serie, se redima y levante la Copa del Mundo, desterrando el mito y bajando la persiana de cualquier reproche posible.

Mientras tanto, que los de afuera sigan siendo de palo y que con la pelota en los pies, como mejor sabe hacerlo, Lionel Messi se encargue de demostrar lo que sabe hacer. Y que los “Júdas del fútbol” sigan negando. Ellos se lo pierden.

Carlos Tevez: una historia de amores y odios

Written By Agustín Luchtenberg on 31 de enero de 2012 | 21:36

Cerró el libro de pases en Europa y Carlos Tevez no se íra al Inter, Milan, PSG, Boca, Corinthians ni Barcelona. Su contrato lo tiene atado al Manchester City en donde no jugará por estar peleado con el entrenador Roberto Mancini, por ende, estará sin competencia hasta junio.
 
Por Luciano Garzo en VAVEL Latinoamérica
 
“Nacido en Fuerte Apache, querido en todas partes”, rezaba en 2005 un spot publicitario de la marca deportiva que patrocina a Carlos Tevez, claro, Carlitos se había consagrado campeón con Corinthians siendo la figura del equipo y lograba algo impensado: que en los estadios de Brasil la gente coreara su nombre y hasta ¡usara la camiseta de la Selección Argentina!

Tevez ya había conquistado al público argentino con sus gambetas endiabladas en Boca Juniors que lo llevaron a ganar el Torneo Apertura y la Copa Libertadores en 2003, sin embargo dos años más tarde decidió dejar el país por problemas de índole personal pero juró que volvería para así retirarse en el club de sus amores.

Tras un magnífico 2005 en el Timao, nuevamente los problemas invadieron la vida de Tevez, pero esta vez el inconveniente fue con la peligrosa barra brava de Corinthians luego de que el jugador realizara el gesto de “silencio” tras convertir un gol, días después de que integrantes de la barra, denominada “Gavioes da fiel”, irrumpieran en las instalaciones del club paulista para amenazar a los jugadores por el bajo rendimiento. Fue ese el momento que marcó el comienzo del fin del argentino en Brasil, la relación con los hinchas era cada vez más tensa y hasta incluso el jugador recibió amenazas en su casa. Junto con Javier Mascherano, que no se destacó en Brasil porque el entrenador no le daba minutos en cancha, Tevez emigró a un modesto equipo de la Premier League inglesa: el West Ham.

En el comienzo de su etapa en el equipo de Londres, Carlitos no fue gravitante pero una vez que marcó su primer gol la historia dio un giro de 180 grados y fue Tevez el eje de los Hammers. Sus actuaciones eran buenas pero los resultados no acompañaban y el equipo llegó a la última fecha en posición de descenso pero había algo aún peor, debía enfrentar al campeón Manchester United. Para evitar la pérdida de categoría, el equipo de Tevez y Mascherano necesitaba un empate pero con un gran gol del delantero, el West Ham mantuvo la categoría y Carlitos se hizo un lugar eterno en el corazón de los hinchas.

Para no sufrirlo más, Sir Alex Ferguson decidió tenerlo en sus filas y así Tevez pasó al Manchester United. A fuerza de goles se ganó la titularidad y en esa misma temporada, la 07/08, Carlos Tevez pasó a la historia tras coronarse campeón de la UEFA Champions League ya que se convirtió en el único argentino en ganar la Copa Libertadores, la Intercontinental y la Champions. Tevez seguía logrando cosas impensadas. En Inglaterra se vendían casi tantas camisetas con su nombre como el té a las 5 y, al igual que como pasó en Brasil, los estadios se colmaban de camisetas celestes y blancas y a la hora de ovacionarlo se escuchaba “Argentino, Argentino”. Pero nuevamente sucedería lo mismo que en Corinthians, en el 2008, año en el que Tevez sumó el Mundial de Clubes a su palmarés, Dimitar Berbatov empezó a jugar cada vez más y Carlitos, por consecuente, cada vez menos.

Ya se había ganado el apodo de Jugador del Pueblo por la garra que demostraba cada vez que salía al campo de juego y más aún cuando lo hacía la Selección, hasta los hinchas de River se volvían del Monumental con las manos doloridas de tanto aplaudirlo cuando acudían a ver las eliminatorias. Sin embargo, Ferguson tenía muchas figuras en su plantel y decidió prescindir de Tevez y eso provocó el enojo de los hinchas de los Diablos Rojos con el entrenador que les dio 37 títulos. Pero como el Real Madrid compró a Cristiano Ronaldo, el entrenador del United intentó retener a Tevez, sin embargo, el jugador consideró que ya era tarde y jugó su último partido ante Arsenal, día en el que su equipo fue campeón y él se retiró ovacionado por los hinchas cuando salió reemplazado en el segundo tiempo.

Carlos Alberto Tevez es controversial y lo demuestra con sus decisiones. Le llovían ofertas del fútbol europeo y ¿a qué club decidió emigrar? Al eterno rival del United: el Manchester City. Increíble, impensado, pero real. El fútbol es un deporte que siempre da revancha y Tevez tuvo la suya a comienzos de 2010, cuando enfrentó a su antiguo club en la semifinal de la Carling Cup. En el partido de ida, el City ganó con dos goles de Tevez, quien en ambas conquistas le gritó los goles en la cara a los hinchas rivales y al defensor Gary Neville, con quien se había peleado en su salida del club. Si los fanáticos del Manchester United estaban furiosos por el fichaje de Carlitos en el eterno rival, su odio se multiplicó tras el gesto de Tevez.


Ahora eran los hinchas de los Citizens quienes amaban al morrudo delantero argentino que cada vez que marcaba, saltaba los carteles publicitarios, gambeteaba a los empleados de seguridad así como lo hace en la cancha con los defensores, y se zambullía en la tribuna en un abrazo interminable con la gente. La temporada 2010/11 terminó con Tevez como capitán levantando la FA Cup y a sus logros personales agregó ser el máximo goleador de la Premier League junto con Berbatov. El amor que la mitad de Manchester tenía por Tevez era inversamente proporcional a lo que sentían los hinchas del United, que cada fin de semana sufrían al verlo convertir con la camiseta del clásico rival. Los códigos del barrio los mantiene en la vida. En un partido ante Chelsea estuvo al borde de la pelea con John Terry, que había sido descubierto con la esposa de Wayne Bridge, compañero de Tevez en el City. Puede tener muchos defectos a la hora de tomar decisiones, pero que actúa con el corazón, es innegable.

Carlitos no iba a ser convocado por Sergio Batista para la Copa América que se disputaría en Argentina, pero la gente lo pedía a gritos y finalmente el entrenador cedió y el delantero ocupó un lugar en la lista. A consideración de quien escribe, fue durante ese torneo en donde Tevez se sumergió en un pozo del que aún no logra salir. El mal funcionamiento del equipo y el hecho de que Batista no supiera donde ubicar al Jugador del Pueblo hicieron que se lo viera fastidioso y el injusto destino quiso que fuera él quien ante Uruguay erre el penal que dejaría a la Selección Argentina eliminada del torneo.

Al volver a su equipo, Tevez ya no era el mismo y el último (por ahora) escándalo en el que se vio involucrado tuvo lugar a fines de septiembre, cuando el jugador tuvo un altercado con el entrenador Roberto Mancini, quien le solicitó que haga los movimientos de calentamiento previo y el atacante se negó porque ya los había realizado minutos antes. La pelea con Mancini le costó dos semanas de suspensión, una elevada multa económica y una frase dura por parte del entrenador: “Conmigo Tevez no juega más”.


Es increíble lo que un simple jugador de fútbol, por más habilidoso que sea puede despertar en la gente. En Argentina, los chicos bailaban como él cuando  festejaban los goles en las plazas, en Brasil, había horas de espera en las peluquerías porque los extraños cortes de pelo de Tevez eran furor. Cuando se mudó a Europa, su camiseta se veía por doquier y luego, tras los conflictos en ambos equipos de Manchester, una malintencionada campaña proponía que los hinchas de ambos equipos arrojaran sus camisetas de Tevez en un camión de basura a cambio de una nueva pero sin el nombre del crack argentino.

Ni antes fue Dios ni ahora es el Diablo. Tevez es simplemente un chico de barrio que decide con el corazón y quizá eso sea lo que lo perjudicó, sus decisiones apresuradas. Todas sus desvinculaciones tuvieron irregularidades o fueron problemáticas pero esta vez, Carlitos no se pudo desligar del City y, a menos que se encuentre un vacío legal en el regalmento, deberá seguir en Manchester hasta junio, lo que implica entrenar con la reserva o, peor aún, entrenar solo.

El domingo, Carlos Tevez cumple 28 años, edad a la que hace años dijo que se retiraría. El presente lo encuentra atado a un club en el que no jugará a menos que se vaya el entrenador y sin la devoción del pueblo argentino que supo ganarse haciendo lo que mejor sabe: jugando al fútbol.

Inescrupulosa rebeldía - La historia del polémico Mario Balotelli

Written By Agustín Luchtenberg on 12 de septiembre de 2011 | 19:54

Paul Gascoigne, Eric Cantoná y Hristo Stoichkov forman parte del selecto club de “los chicos malos del fútbol”. Sin embargo, en los últimos años un joven delantero de 21 años apareció con todas las intenciones de destronarlos. A continuación, la historia de Mario Balotelli…

La ciudad de Palermo, en la región de Sicilia, al sur de Italia lo vio nacer en agosto de 1990. Un mes antes la Selección azzurra caía en Turín ante Argentina, en la definición por penales del Mundial que coronaría a Alemania.
Sus padres Thomas y Rose Barwuah, inmigrantes ghaneses y trabajadores del metal durante toda su vida, tuvieron que darlo en adopción a Francesco y Silva Balotelli, una familia de buen pasar cuando el niño Mario tenía apenas dos años producto de una enfermedad intestinal que lo tuvo al borde la muerte y para la cual no podían costear los medicamentos.

En un principio, los Balotelli se harían cargo de Mario por tan solo un año, pero mientras Thomas y Rose conservaban la esperanza de volver a tener a su hijo con ellos los Balotelli extendían los plazos de adopción temporal. La falta de dinero para pagar abogados hizo que poco a poco fueran perdiendo contacto con su hijo. Thomas llegó a afirmar, hace unos meses en una entrevista al matutino inglés “The Daily Mail”, que Mario ni siquiera los llamaba o saludaba. “El vendría a casa para jugar con sus hermanos y hermanas pero nunca pareció tener tiempo para nosotros, su padre y su madre biológicos.”
El niño creció y de a poco fue mostrando grandes condiciones para jugar al fútbol. Según la ley italiana, debía esperar hasta los 18 años para optar entre la nacionalidad europea o la ghanesa. Es por esto que a pesar de ya formar parte de las divisiones juveniles del Inter de Milán, no pudo ser convocado a las selecciones sub-15 y sub-17 de Italia.
El 16 de agosto de 2007 debutó oficialmente en la Serie A, en el partido que el Inter venció 2 a 0 al Cagliari. Algunos goles en los partidos siguientes y grandes actuaciones individuales, lo catapultaron al reconocimiento internacional, y poco a poco el personaje le fue ganando a la persona convirtiéndolo en uno de los futbolistas más odiados de la actualidad por hinchas, dirigentes, entrenadores y propios compañeros.
Provocador, soberbio, desfachatado. Todos esos adjetivos y algunos más describen a la perfección sus actitudes dentro y fuera de la cancha. No le importó siquiera ser jugador titular del Inter para afirmar que era hincha fanática del histórico rival, el AC Milán. Según contaron sus compañeros, Balotelli caminaba con indumentaria del club rossonero por los pasillos del hotel y hasta llegó a cantarle el himno milanista en la cara a José Mourinho, cuando el portugués era el director técnico del Inter.
La relación con los tifossi del club presidido por Massimo Moratti no dio para más y por la suma de 28 millones de euros fue transferido al Manchester City, dirigido por Roberto Mancini y en donde sería compañero de los argentinos Carlos Tévez y Pablo Zabaleta. 
En apenas nueve meses en los Citizens recolectó numerosas multas de tránsito por exceso de velocidad a bordo de su Maserati blanco último modelo, lo que le llevó a tener que pagar nada más y nada menos que 11 mil euros a la justicia inglesa.
Hábil y perspicaz declarante, llegó a afirmar: “Solo hay un jugador en el mundo, un poco mejor que yo y es Lío Messi”.
No por estar lejos de Italia, dejó de ser el protagonista de múltiples escándalos. Fue suspendido y obligado a pagar más de 100 mil euros de multa por arrojarles dardos a juveniles del City desde la ventana de un hotel donde concentraban.
Dentro de la cancha también tuvo comportamientos repudiables. En un partido amistoso ante Los Angeles Galaxy y cuando su equipo ganaba cómodamente, al estar solo cara a cara frente al arquero rival no se limitó a patear convencionalmente sino que lo hizo girando e intentando darle con el taco. La pelota se fue afuera y Mancini no dudó en reemplazarlo enseguida. Muy enojado, Balotelli ni siquiera se sentó en el banco de suplentes y cruzó un dialogo elevado de tono con el entrenador, antes de arrojar al piso una botella de agua y dirigirse al vestuario.
La última acción, por ahora, de su nefasto repertorio ocurrió hace algunas semanas en el partido que Italia enfrentó a Islas Feroe por las eliminatorias europeas para la Eurocopa 2012. SuperMario, sentado en el banco de los suplentes apenas a unos asientos de Cesare Prandelli, entrenador de la Azzurra, no tuvo ningún escrúpulo en ponerse a jugar con su iPad en pleno partido. De más está decir que apenas jugó los últimos seis minutos del encuentro.
Habiendo tenido que irse del Inter por sus actos de indisciplina, nada parece haber cambiado en la cabeza de Mario Balotelli, quién sigue haciendo de las suyas, ahora en Manchester, y aparece en las portadas de los diarios internacionales no por méritos deportivos sino por sus excentricidades y faltas de respeto continuas.




Cábalas y obsesiones

Written By Agustín Luchtenberg on 3 de agosto de 2011 | 19:59


Este hombre de nariz prominente, andar pausado y balbuceo frecuente es o, mejor dicho, fue muy importante en la historia del fútbol argentino, por supuesto, pero ya está completamente pasado de moda. De ideas prehistóricas y razonamientos que muy poco cerca están de ser considerados normales, el alguna vez candidato a Presidente de AFA y ex Secretario de Deportes de la provincia de Buenos Aires deambula entre la bizarreada constante, los delirios místicos y la lástima popular.

Sin duda alguna que Carlos Salvador Bilardo merece respeto y homenaje por haber sido el último técnico campeón del mundo con la Selección nacional, nada más y nada menos que con Diego Maradona como estandarte, enarbolando la bandera de un concepto futbolístico, a priori, discutible.

Ganar como sea. Si, como sea. Pinchazos con agujas a los rivales o bidones con agua adulterada figuran en el currículum del “Narigón”. Branco, el brasilero que es conocido mundialmente como “el del bidón”, denunció que en la semifinal del Mundial de Italia 1990 en el que se enfrentaron Argentina y Brasil, los jugadores “Albicelestes” le dieron de tomar un agua que disminuyó sus capacidades. Creer o reventar dicen algunos. Fue Bilardo, “no hay dudas”, afirman otros tantos, desde la vereda de enfrente a las posturas futbolísticas del actual empleado de la Asociación de Fútbol Argentino, en el Comité de Selecciones nacionales.Siendo técnico del Sevilla español, por ejemplo, llegó a gritar en pleno partido: “Que carajo me importa el otro, pisarlo, pisarlo”; en referencia a Albístegui, jugador del Deportivo La Coruña que se encontraba tirado en el campo por un patada de Maradona, y estaba siendo atendido por el doctor del cuerpo técnico del “Narigón”.

La obsesión. Palabra fundamental en cualquier descripción de este personaje no puede faltar aquí. Todos los jugadores que pasaron por sus planteles destacan el gran trabajo previo en el análisis de los rivales. Definirlo como obsesivo no es un capricho de este periodista, a las pruebas me remito. Siendo DT de la Selección y en el casamiento de Maradona con Claudia Villafañe, mandó al “Cabezón” Oscar Ruggeri a pararse al lado del brasileño Careca para “ver cuál es más alto”. Otra anécdota que lo pinta de cuerpo entero es la que no se cansa de contar, una vez más, Ruggeri. El defensor devenido en opinólogo deportivo llegó a ser despertado en plena madrugada del Mundial 90 por el inescrupuloso de Bilardo bajo la pregunta “¿A quién marcas?”, en referencia al alemán Carl Rummenniege.

De su rol en AFA es de lo que más se habla hoy por hoy en el ambiente deportivo. Es muy poco serio de una asociación que es de primer mundo, en términos futbolísticos por supuesto, que uno de los encargados del seleccionado mayor sea una persona con sus cualidades. No es por sus años, ya que más de la mitad los pasó ligado al deporte y en el más alto nivel, sino por su proceder. Cabulero, inentendible al expresarse, antiguo, de otra época. Parece raro concebir en una era dominada por la tecnología, presente por supuesto en las concentraciones con jugadores que nacieron casi a la par de los artefactos de hoy en día, que el ex ginecólogo (es médico recibido de la Universidad de La Plata) vea con buenos ojos a Lionel Messi jugando a la PlayStation. Además, otro factor clave son sus desdichos constantes. De declarar “Está todo bien con Maradona” hasta llegar al “Con Diego no hablo hace mucho”, no transcurrió mucho tiempo, solo bastó una derrota 4 a 0 ante Alemania en el Mundial de Sudáfrica, en Cuartos de Final.

Al momento de redactar estas líneas, el “Doc” camina sobre la cornisa. Es que tras el fracaso en la Copa América 2011, Julio Grondona vio tambalear su reinado y tomó varias medidas: echar a Batista fue la primera, y sacar a Bilardo del cargo de “manager” para convertirlo en su “asesor personal” fue la otra. Teniendo en cuenta que, como alguna vez declaró, “los segundos son los primeros de los perdedores”, el haber salido séptimos sobre doce equipos en un torneo organizado en el país debe ser un factor desencadenante para que de una vez por todas de un paso al costado y deje el camino libre para las nuevas generaciones. Sus métodos ya son cosa del pasado.
 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. Coronados de fútbol - Una pasión compartida // @aluchtenberg - @cdfblog en Twitter - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger